miércoles, 7 de agosto de 2013

miércoles, 31 de julio de 2013

JMJ RIO 2013 - MISA DE CIERRE

La misa de cierre de la Jornada Mundial de la juventud fue el evento más esperado por todos los peregrinos.

Millones de jóvenes habían traído su bolsa de dormir, mate, guitarra, pandereta y miles de accesorios, necesarios, para lograr pasar la noche frente al mar superando cualquier imprevisto.

Cada vigilia es única. Aunque tienen características en común, suelen ser más de 10 horas bajo el manto de estrellas, con sus particularidades.
Para quienes habíamos vivenciado la madrugada del miércoles 23 de julio, se nos hacía más facil pensar que necesitaríamos llevar y comprar.

En esta oportunidad pudimos prescindir de las capas de lluvia, pues aunque el frío permanecía no hubo intermitencias. Cuando el mar comenzó a crecer en la costa, muchos armaron sus carpas iglú. Era una sociedad colorida, tranquilamente podríamos llamarla "barrio esperanza", cada grupo cenaba con música de fondo y conociendo en sus vecinos, nuevas culturas.

Caminamos por las calles y veredas de Copacabana para escuchar y recolectar testimonios. Como periodistas es un trabajo apasionante. Eran más de 15 cuadras . Todas minadas de peregrinos.

La noche pasó con una brisa de nuevos aires. Mientras apuestas y especulaciones se escuchaban sobre cuál sería el próximo destino de la jornada mundial. Se hablaba de algún rinconcito de África, o México. También se nombraba el continente Asiático. Nadie acreditaba con certeza cual sería. Lo que sí puedo afirmar es que cualquier lugar iba a ser recibido con un espíritu aventurero.

Pasó la parte más dificil frente a la costa, se despejó el cielo y con éste vimos amanecer los primeros rayitos de sol. Comenzar el día frente al mar, con su sonido de fondo era un regalo gratuito e inigualable.

Nuevamente todos empezamos a rezar por el clima y seguridad. Y como respuesta a los pedidos fue el primer momento en que el sol apareció  a las 9 am. con toda la fuerza en el cielo de Brasil.

Ese pequeno detalle nos hablaba de una divinidad que quiere festejar con nosotros. Los santos  suelen decir que Dios es como el sol, siempre está aunque no le veamos. Y esto mismo se vió plasmado en los hechos.

La misa comenzó con cantos y un desfile de sacerdotes vestidos de un color crema y dorado. Entre el recorrido nos encontramos con dos sacerdotes de la diócesis de Gualeguaychú. Otro regalo más para nosotros.

Desde el lugar de prensa, en donde nos acomodamos, veíamos al coro y como terminaban de arreglar los detalles de la misa. 

Frente al palco de periodistas, había un espacio exclusivo para enfermos, discapacitados y sordo mudos. Un detalle mayor es que había tres sacerdotes que estaban junto a la comunidad sordo-muda confesando . Entre senas y miradas, Todos rodeados de un amor que abrazaba el alma. Los pobres y enfermos sin duda son prioridad. Y como diría también el Padre gualeguaychuense Cura Gaucho, Yanot: "un enfermo dos veces Cristo, un pobre dos veces Cristo".

En las pantallas gigantes veíamos al Papa comenzar el camino a nuestra fiesta. Él feliz en su papa movil, saludaba y bendecía a todos.  Cada vez que los jóvenes veían que el Santo Padre alzaba una criatura, gurisito, se unían en un solo grito de euforia.

Mientras el Papa avanzaba se lo vió tomar mate. Besar chiquitos, bendecir personas y objetos.

Un canto popular de iglesia se hacía eco, renovándolo con el nombre Francisco. Decían: -"Francisco está pasando por aqui, y cuando pasa todo se transforma la alegría viene la tristeza va". Miles de anécdotas tengo para compartir. Espero poder terminar de escribirlas para alentar a muchos cristianos a seguir para adelante el camino del amor.

La misa fue asombrosa, por la música y coreografía. La inmensidad no solo del altar sino también de la creación y el paisaje.

Las palabras del Sumo pontífice comensando con la pregunta: qué nos dice el senor? y toda su homilía resumida en 3 palabras  fue fabulosa: "1-Vayan 2- Sin miedo 3- Para servir"'
Nos habló con un código simple pero de manera extraordinaria. Su envío fue firme y confiado en que nunca estamos solos. Jesús, él va por delante y nos guía. Nos animó nuevamente diciendo: " sigan adelante y no tengan miedo"; Sentir alegría en la fe.

Nos dió como modelo la anunción y visitación de María Virgen. Y nos encomendó a su ternura.

Finalizamos con el rezo del Angelus al medio-día y cantando el himno oficial de la jornada junto a dos músicos argentinos que visitaron Copacabana, la Sole y Axel.

El sol brillante sobre la inmensidad del mar, nos recordaba  que era hora de "navegar mar adentro". Sabiendo que el próximo lugar de encuentro sería dentro de 3 anos en Polonia. Con un santo que sería canonizado este ano y al cual todos conocimos.

Los tuve presente en la misa y espero seguir los pasos del envío y visitar las tierras entrerrianas, para continuar en el camino del servicio y fe.

MARIA AGUSTINA HILDT MACIAS

LA GUARDIA SUIZA y el SANTO PADRE


lunes, 29 de julio de 2013

Saludo de Francisco a los jóvenes argentinos en la Vigilia JMJ RIO 2013

El Santo Padre Francisco quiso hacerse presente en la Vigilia de la que fuera su Catedral de Buenos Aires; y pidió al equipo de Canal 21 que se encuentra en Río de Janeiro poder hacerlo por su intermedio.


Link: http://www.youtube.com/watch?v=zSUsvvCxUN4&feature=share&list=FLFOTmWe9Y7XwwVTtvTP_PnA

Arzobispado de Buenos Aires

jueves, 11 de julio de 2013

LUMEN FIDEI

CARTA ENCÍCLICA
LUMEN FIDEI

DEL SUMO PONTÍFICE
FRANCISCO


A LOS OBISPOS, A LOS PRESBÍTEROS Y A LOS DIÁCONOS, A LAS PERSONAS CONSAGRADAS Y A TODOS LOS FIELES LAICOS
SOBRE LA FE



1. La luz de la fe: la tradición de la Iglesia ha indicado con esta  expresión el gran don traído por Jesucristo, que en el Evangelio de san Juan se presenta con estas palabras: « Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas » (Jn 12,46). También san Pablo se expresa en los mismos términos: « Pues el Dios que dijo: “Brille la luz del seno de las tinieblas”, ha brillado en nuestros corazones » (2 Co 4,6). En el mundo pagano, hambriento de luz, se había desarrollado el culto al Sol, al Sol invictus, invocado a su salida. Pero, aunque renacía cada día, resultaba claro que no podía irradiar su luz sobre toda la existencia del hombre. Pues el sol no ilumina toda la realidad; sus rayos no pueden llegar hasta las sombras de la muerte, allí donde los ojos humanos se cierran a su luz. « No se ve que nadie estuviera dispuesto a morir por su fe en el sol »[1], decía san Justino mártir. Conscientes del vasto horizonte que la fe les abría, los cristianos llamaron a Cristo el verdadero sol, « cuyos rayos dan la vida »[2]. A Marta, que llora la muerte de su hermano Lázaro, le dice Jesús: « ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? » (Jn 11,40). Quien cree ve; ve con una luz que ilumina todo el trayecto del camino, porque llega a nosotros desde Cristo resucitado, estrella de la mañana que no conoce ocaso.

¿Una luz ilusoria?

2. Sin embargo, al hablar de la fe como luz, podemos oír la objeción de muchos contemporáneos nuestros. En la época moderna se ha pensado que esa luz podía bastar para las sociedades antiguas, pero que ya no sirve para los tiempos nuevos, para el hombre adulto, ufano de su razón, ávido de explorar el futuro de una nueva forma. En este sentido, la fe se veía como una luz ilusoria, que impedía al hombre seguir la audacia del saber. El joven Nietzsche invitaba a su hermana Elisabeth a arriesgarse, a « emprender nuevos caminos… con la inseguridad de quien procede autónomamente ». Y añadía: « Aquí se dividen los caminos del hombre; si quieres alcanzar paz en el alma y felicidad, cree; pero si quieres ser discípulo de la verdad, indaga »[3]. Con lo que creer sería lo contrario de buscar. A partir de aquí, Nietzsche critica al cristianismo por haber rebajado la existencia humana, quitando novedad y aventura a la vida. La fe sería entonces como un espejismo que nos impide avanzar como hombres libres hacia el futuro.

3. De esta manera, la fe ha acabado por ser asociada a la oscuridad. Se ha pensado poderla conservar, encontrando para ella un ámbito que le permita convivir con la luz de la razón. El espacio de la fe se crearía allí donde la luz de la razón no pudiera llegar, allí donde el hombre ya no pudiera tener certezas. La fe se ha visto así como un salto que damos en el vacío, por falta de luz, movidos por un sentimiento ciego; o como una luz subjetiva, capaz quizá de enardecer el corazón, de dar consuelo privado, pero que no se puede proponer a los demás como luz objetiva y común para alumbrar el camino. Poco a poco, sin embargo, se ha visto que la luz de la razón autónoma no logra iluminar suficientemente el futuro; al final, éste queda en la oscuridad, y deja al hombre con el miedo a lo desconocido. De este modo, el hombre ha renunciado a la búsqueda de una luz grande, de una verdad grande, y se ha contentado con pequeñas luces que alumbran el instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el camino. Cuando falta la luz, todo se vuelve confuso, es imposible distinguir el bien del mal, la senda que lleva a la meta de aquella otra que nos hace dar vueltas y vueltas, sin una dirección fija.

Una luz por descubrir

4. Por tanto, es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo. Y es que la característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminartoda la existencia del hombre. Porque una luz tan potente no puede provenir de nosotros mismos; ha de venir de una fuente más primordial, tiene que venir, en definitiva, de Dios. La fe nace del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor, un amor que nos precede y en el que nos podemos apoyar para estar seguros y construir la vida. Transformados por este amor, recibimos ojos nuevos, experimentamos que en él hay una gran promesa de plenitud y se nos abre la mirada al futuro. La fe, que recibimos de Dios como don sobrenatural, se presenta como luz en el sendero, que orienta nuestro camino en el tiempo. Por una parte, procede del pasado; es la luz de una memoria fundante, la memoria de la vida de Jesús, donde su amor se ha manifestado totalmente fiable, capaz de vencer a la muerte. Pero, al mismo tiempo, como Jesús ha resucitado y nos atrae más allá de la muerte, la fe es luz que viene del futuro, que nos desvela vastos horizontes, y nos lleva más allá de nuestro « yo » aislado, hacia la más amplia comunión. Nos damos cuenta, por tanto, de que la fe no habita en la oscuridad, sino que es luz en nuestras tinieblas. Dante, en la Divina Comedia, después de haber confesado su fe ante san Pedro, la describe como una « chispa, / que se convierte en una llama cada vez más ardiente / y centellea en mí, cual estrella en el cielo »[4]. Deseo hablar precisamente de esta luz de la fe para que crezca e ilumine el presente, y llegue a convertirse en estrella que muestre el horizonte de nuestro camino en un tiempo en el que el hombre tiene especialmente necesidad de luz.

5. El Señor, antes de su pasión, dijo a Pedro: « He pedido por ti, para que tu fe no se apague » (Lc 22,32). Y luego le pidió que confirmase a sus hermanos en esa misma fe. Consciente de la tarea confiada al Sucesor de Pedro, Benedicto XVI decidió convocar este Año de la fe, un tiempo de gracia que nos está ayudando a sentir la gran alegría de creer, a reavivar la percepción de la amplitud de horizontes que la fe nos desvela, para confesarla en su unidad e integridad, fieles a la memoria del Señor, sostenidos por su presencia y por la acción del Espíritu Santo. La convicción de una fe que hace grande y plena la vida, centrada en Cristo y en la fuerza de su gracia, animaba la misión de los primeros cristianos. En las Actas de los mártires leemos este diálogo entre el prefecto romano Rústico y el cristiano Hierax: « ¿Dónde están tus padres? », pregunta el juez al mártir. Y éste responde: « Nuestro verdadero padre es Cristo, y nuestra madre, la fe en él »[5]. Para aquellos cristianos, la fe, en cuanto encuentro con el Dios vivo manifestado en Cristo, era una « madre », porque los daba a luz, engendraba en ellos la vida divina, una nueva experiencia, una visión luminosa de la existencia por la que estaban dispuestos a dar testimonio público hasta el final.

6. El Año de la fe ha comenzado en el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. Esta coincidencia nos permite ver que el Vaticano II ha sido un Concilio sobre la fe[6], en cuanto que nos ha invitado a poner de nuevo en el centro de nuestra vida eclesial y personal el primado de Dios en Cristo. Porque la Iglesia nunca presupone la fe como algo descontado, sino que sabe que este don de Dios tiene que ser alimentado y robustecido para que siga guiando su camino. El Concilio Vaticano II ha hecho que la fe brille dentro de la experiencia humana, recorriendo así los caminos del hombre contemporáneo. De este modo, se ha visto cómo la fe enriquece la existencia humana en todas sus dimensiones.

7. Estas consideraciones sobre la fe, en línea con todo lo que el Magisterio de la Iglesia ha declarado sobre esta virtud teologal[7], pretenden sumarse a lo que el Papa Benedicto XVI ha escrito en las Cartas encíclicas sobre lacaridad y la esperanza. Él ya había completado prácticamente una primera redacción de esta Carta encíclica sobre la fe. Se lo agradezco de corazón y, en la fraternidad de Cristo, asumo su precioso trabajo, añadiendo al texto algunas aportaciones. El Sucesor de Pedro, ayer, hoy y siempre, está llamado a « confirmar a sus hermanos » en el inconmensurable tesoro de la fe, que Dios da como luz sobre el camino de todo hombre.
En la fe, don de Dios, virtud sobrenatural infusa por él, reconocemos que se nos ha dado un gran Amor, que se nos ha dirigido una Palabra buena, y que, si acogemos esta Palabra, que es Jesucristo, Palabra encarnada, el Espíritu Santo nos transforma, ilumina nuestro camino hacia el futuro, y da alas a nuestra esperanza para recorrerlo con alegría. Fe, esperanza y caridad, en admirable urdimbre, constituyen el dinamismo de la existencia cristiana hacia la comunión plena con Dios. ¿Cuál es la ruta que la fe nos descubre? ¿De dónde procede su luz poderosa que permite iluminar el camino de una vida lograda y fecunda, llena de fruto?

viernes, 5 de julio de 2013

JUAN PABLO II SANTO

Ciudad del Vaticano, 5 julio 2013 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia al cardenal Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. En el transcurso de la misma, el Papa ha autorizado a la Congregación a promulgar los siguientes decretos concernientes a:
 
-MILAGROS
 
-Un milagro atribuido a la intercesión del Beato Juan Pablo II, polaco, (en el siglo Karol Józef Wojtyla) Sumo Pontífice (1920-2005)
 
-Un milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo di Dio Alvaro del Portillo y Diez de Sollano, español, obispo y prelado de la Prelatura Personal de la Santa Cruz y del Opus Dei, (1914-1994)
 
-Un milagro atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios Esperanza de Jesús (en el siglo María Josefa Alhama Valera), española, Fundadora de las Congregaciones de las Siervas del Amor Misericordioso y de los Hijos del Amor Misericordioso (1893 -1983)
 
MARTIRIO
 
-Siervo de Dios José Guardiet y Pujol, español, sacerdote diocesano; nacido en 1879 asesinado por odio a la fe en España il 3 agosto 1936;
 
-Siervos de Dios Mauricio Íñiguez de Heredia, español y 23 compañeros de la Orden Hospitalaria di San Juan de Dios ;asesinados por odio a la fe en España entre 1936 y 1937.
 
-Siervos de Dios Fortunato Velasco Tobar, español y 13 compañeros, de la Congregación de la Misión;asesinados por odio a la fe en España entre 1934 y 1936;
 
-Siervas de Dios Maria Asunción (en el siglo: Juliana González Trujillano) y 2 compañeras, españolas; religiosas profesas de la Congregación de las Hermanas Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor; asesinadas por odio a la fe en España nel 1936.
 
VIRTUDES HEROICAS
 
-Siervo de Dios Nicola D'Onofrio, italiano, clérigo profeso de la Orden de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos (Camilianos ), (1943 -1964).
 
-Siervo de Dios Bernard Philippe, francés, (en el siglo Jean Fromental Cayroche), Hermano profeso del Instituto de las Escuelas Cristianas, Fundador de las Hermanas Guadalupanas de La Salle, (1895-1978).
 
-Sierva de Dios Maria Isabel da Santíssima Trinidade, portuguesa, (en el siglo: Maria Isabel Picão Caldeira viuda de Carneiro), Fundadora de la Congregación de las Hermanas Concepcionistas (1889 -1962).
 
-Sierva de Dios Maria del Carmen Rendiles Martínez, venezolana, Fundadora de las Siervas de Jesús de Venezuela; (1903 -1977)
 
-Siervo de Dios Giuseppe Lazzati, italiano, laico consagrado; (1909-1986).
 
El Sumo Pontífice ha aprobado igualmente los votos favorables de la sesión ordinaria de los padres cardenales y obispos acerca de la canonización del beato Juan XXIII (Angelo Giuseppe Roncalli) y ha decidido convocar un consistorio que se ocupará también de la canonización del beato Juan Pablo II (Karol Józef Wojtyla)

martes, 25 de junio de 2013

Misa Arquidiocesana del Día del Pontífice

Buenos Aires
con el Papa
reza por la Iglesia y con la Iglesia
reza por el Papa

Celebraciones en la Catedral

Jueves 27 de junio

12.30                 Santa Misa Solemne en acción de gracias por el 21º Aniversario de la Consagración episcopal del Santo Padre, que recibió en la Catedral de Buenos Aires junto con Mons. Raúl O. Rossi, de manos del Emmo. Arzobispo de Buenos Aires Cardenal Antonio Quarracino.
Inauguración de referencia histórica.



Viernes 28 de junio

Misión metropolitana en la Plaza de Mayo, a cargo de la  Acción Católica.

16.30                 Adoración Eucarística por las intenciones del Papa

17.30                 Iº Vísperas Solemnes de los Santos Pedro y Pablo

18.00                 Misa de la Vigilia. Veneración de las reliquias de los Santos Apóstoles.



Sábado 29 de junio

11.00                  Misa. Veneración de las reliquias de los Santos Apóstoles.

12.00                 21 Bautismos de regalo al Santo Padre

18.00          Misa Arquidiocesana del Día del Pontífice, presidida por Mons. Eduardo H. García

Domingo 30 de junio

11.30                 Misa Solemne por las intenciones de nuestro Arzobispo, Monseñor Mario Aurelio Poli ausente en Roma para recibir el Sagrado Palio Arzobispal de manos del Papa.

viernes, 7 de junio de 2013

7 de JUNIO - DÍA DEL PERIODISTA

ESTIMADOS PERIODISTAS "FELIZ DÍA"

El Día del Periodista fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó la "Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina. La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales. Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
"¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?... Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal, con el título de la Gaceta de Buenos Aires".
(Mariano Moreno, Gaceta de Buenos Aires del 07 de Junio de 1810)

NO SE OLVIDEN DE PREDICAR Y "PROCLAMAR DESDE LOS TECHOS el EVANGELIO EN LA ERA DE LA COMUNICACIÓN GLOBAL" - Juan Pablo II Mensaje Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2001-, iluminando con El, todas aquellas actividades y manifestaciones que tienen que ver con el ejercicio de INFORMAR y FORMAR a través de los medios masivos de comunicación, como asi también: 

-Realizar cualquier tipo de Acción solidaria, promover y apoyar toda obra benefactora y/o progresista por trascendencia social, 

-Resaltar y reconocer el esfuerzo silencioso para la consecución del bien común. 

-Reafirmar y difundir los valores Cristianos aplicados a sistemas de convivencia que propendan a la Unión de la Familia, el acceso a Fuentes de Trabajo y ámbitos de capacitación laboral.

-Ser propulsores de la PAZ, la VERDAD y la JUSTICIA.

-Ejercitar la piadosa virtud de proteger a los débiles.

-Promover en el campo del periodismo informativo y de opinión, tanto RADIAL, TELEVISIVO, PRENSA ESCRITA, EDUCACIÓN de la voz profesional e INTERNET, el ejercicio de las causas nobles, la búsqueda de la verdad, el respeto a la JUSTICIA, las INSTITUCIONES y el sentido de SOLIDARIDAD y ANTIDISCRIMINACIÓN de cualquier naturaleza.

Que el BEATO JUAN PABLO II LOS GUIE POR EL CAMINO de la BUENA NOTICIA.

lunes, 3 de junio de 2013

CORPUS CHRISTI 2013



Gn 14, 18-20En aquellos días, Melquisedec, rey de Salem, que era sacerdote de Dios, el Altísimo, hizo traer pan y vino, y bendijo a Abram, diciendo: «¡Bendito sea Abram de parte de Dios, el Altísimo, creador del cielo y de la tierra! ¡Bendito sea Dios, el Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos!». Y Abram le dio el diezmo de todo.
Salmo 109:
Dijo el Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
mientras yo pongo a tus enemigos
como estrado de tus pies».
2 El Señor extenderá el poder de tu cetro:
«¡Domina desde Sión, en medio de tus enemigos!».
3 «Tú eres príncipe desde tu nacimiento,
con esplendor de santidad;
yo mismo te engendré como rocío,
desde el seno de la aurora».
4 El Señor lo ha jurado y no se retractará:
«Tú eres sacerdote para siempre,
a la manera de Melquisedec».

1°Cor 11,23-26Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía». Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva.
Lucas 9,11b-17El los recibió, les habló del Reino de Dios y devolvió la salud a los que tenían necesidad de ser curados. Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: «Despide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caseríos de los alrededores en busca de albergue y alimento, porque estamos en un lugar desierto». El les respondió: «Denles de comer ustedes mismos». Pero ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente». Porque eran alrededor de cinco mil hombres. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Háganlos sentar en grupos de cincuenta». Y ellos hicieron sentar a todos Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirviera a la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobró se llenaron doce canastas.
El Pan para la Misión
Muy queridos amigos en Cristo Jesús:         
Acudimos a la cita de un nuevo encuentro con Jesús resucitado. Sí, el Corpus Christi es la fiesta anual de los hermanos que celebran y reviven la presencia de Jesús en el gran signo del Pan de Vida que es su Cuerpo, para comerlo y renovar su gracia en nosotros. Nos mueve el deseo de encontrarnos como Iglesia peregrina, que necesita de la comunión con su Cuerpo y desea volver a gustar de su amistad divina, para pasearlo por la ciudad y anunciarlo con alegría en la misión.

Sí, hoy el Resucitado se va a partir y repartir nuevamente, como el pan del camino que multiplicó Jesús en el Evangelio de San Lucas, pero ahora para infundir en sus amigos el coraje de salir al encuentro de sus hermanos.
Nos recibió primero su Palabra y vemos que la mesa está tendida y bien dispuesta para celebrar la Eucaristía, que para nuestra fe católica es un misterio de intimidad. Cuando los cristianos de la comunidad de Corinto celebraban la fracción del Pan, San Pablo les exhortaba: «Examínese, pues, cada cual, y coma así este pan y beba de este cáliz» (1 Co 11, 28). Diciendo estas cosas nos invita también a nosotros para que cada uno aprecie el don al que somos convidados, para que Él, con su delicada visita encuentre corazones bien dispuestos a recibir semejante gracia y a dejarse transformar en sus misioneros. No obstante, aun cuando lo recibimos personalmente en la intimidad, en nosotros, el sacramento de la Eucaristía despliega su virtud divina y va más allá de nuestros templos, de nuestra comunidad, de nuestro barrio y ciudad, hasta alcanzar insospechables periferias, donde hombres y mujeres lo esperan, y para nuestra sorpresa lo reciben como la alegría de sus días. La misión tiene esas cosas sencillas y misteriosas, comienza cuando los discípulos se alimentan del Pan de Vida, y transformados por Él, se convierten en portadores de la mejor noticia que esperan recibir los hombres: Cristo murió y resucitó verdaderamente, y ahora vive y comparte nuestra vida cotidiana.
Acabamos de escuchar en el Evangelio según san Lucas el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Una multitud lo seguía hasta «un lugar desierto», Jesús los «recibió» y les enseñaba acerca del Reino de Dios, y conmovido por los que sufren enfermedades curó a muchos que lo necesitaban −aclara el texto−. Ahora bien, el espíritu de acogida del Maestro contrasta con la actitud de sus apóstoles, porque la primera reacción fue sacárselos de encima; caía la tarde y la cuestión era despacharlos para que la gente se la rebuscara como pudiera. Habían optado por el camino menos comprometido e insolidario, además, ya habían recibido suficiente. No nos asombremos, porque no está lejos de nuestros sentimientos y acciones, cuando alguien nos pide algo que nos incomoda. Para Jesús no es cuestión de palabritas de consuelo, sobre todo cuando la necesidad está a la vista. Sin sospecharlo siquiera, los discípulos iban a recibir una enseñanza que les cambiaría su forma de pensar, y la respuesta de Jesús no se hizo esperar: «Denles de comer Uds. Mismos». Ellos le ofrecieron poca cosa para tantos: «cinco panes y dos pescaditos». Me los imagino encogidos de hombros y diciendo como nosotros: «¡Maestro, es lo que hay!» Así quedaba en evidencia las limitaciones de los recursos con que contaban. Pero el Señor, que con poco que le ofrezcamos hace mucho, no despreció la ofrenda y la convirtió en dones abundantes para todos. Recordemos esta enseñanza evangélica: aunque a veces somos poco generosos en dar o darnos, sin embargo, Él lo toma igual y lo multiplica hasta sorprendernos. Los gestos de sus ojos elevados al cielo y las palabras de bendición que Jesús dijo en aquel atardecer, nos sugieren lo que en momentos vamos a hacer con el pan y el vino de nuestras pobres ofrendas en la Misa, las que Él mismo se va a encargar de transformar en su Cuerpo y su Sangre, para que no tengamos hambre ni sed en el desierto de esta vida. Nuestra ofrenda puede ser pobre, pero necesaria, para que Él la transforme en don de amor para todos.
Miren la delicadeza del Señor, que después del milagro, pone en manos de sus apóstoles la abundancia de dones que antes no tenían, para que sean ellos los que den de comer a la gente. Así pasa en la Misión: primero se nos ofrece en Pan de vida, para que animados con su presencia en nosotros vayamos a anunciarlo y darlo a conocer.
Todavía quiero reparar en un detalle, pues el texto concluye: «Todos comieron hasta saciarse» (cf. Lc 9, 11-17). Hoy el Señor quiere servirnos nuevamente y desea que todos los hombres y mujeres se alimenten de la Eucaristía, porque es para todos. Así como en la celebración del Jueves Santo la liturgia nos ilumina para entender que existe una estrecha Cena y el misterio de la muerte de Jesús en la cruz, hoy, en la fiesta del Corpus Christi, con la procesión y la adoración común de la Eucaristía nos recuerda que Cristo se inmoló por la humanidad entera. Su paso por las casas y las calles de nuestra ciudad de Buenos Aires, será para sus habitantes un ofrecimiento de alegría, de vida inmortal, de paz y de amor. (cfr. Benedicto XVI, Homilía del Corpus, 2007)
Yo sé que a este Corpus le falta algo, porque al menos Uds. pensaban que lo iban a tener a nuestro querido Cardenal Bergoglio presidiendo esta fiesta, como lo hizo tantos años. Pero para que no lo extrañen les comparto unas palabras que él pronunció en el Corpus de la ciudad de Roma que tuvo lugar el jueves pasado para todo el mundo: “Preguntémonos –dice el Papa Francisco− ¿cómo sigo a Jesús? Jesús habla en silencio en el Misterio de la Eucaristía y cada vez nos recuerda que seguirlo quiere decir salir de nosotros mismos y hacer de nuestra vida no una posesión nuestra, sino un don a Él y a los demás.
Y son justamente los discípulos desorientados ante la incapacidad de sus posibilidades, ante la pobreza de lo que pueden ofrecer, los que hacen sentar a la muchedumbre y distribuyen −confiándose en la palabra de Jesús− los panes y los peces que sacian el hambre de la multitud. Y esto nos indica que en la Iglesia, pero también en la sociedad, existe una palabra clave a la que no tenemos que tener miedo: “solidaridad”, o sea, saber poner a disposición de Dios aquello que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque solo en el compartir, en el donarse, nuestra vida será fecunda, dará frutos. Solidaridad: ¡una palabra mal vista por el espíritu mundano! Esta tarde, una vez más, el Señor distribuye para nosotros el pan que es su cuerpo, se hace don. Y también nosotros experimentamos la “solidaridad de Dios” con el hombre, una solidaridad que no se acaba jamás, una solidaridad que nunca termina de sorprendernos: Dios se hace cercano a nosotros, en el sacrificio de la Cruz se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos su vida, que vence el mal, el egoísmo, la muerte.” (Hom. Corpus, 2013)
Que cada uno renueve con el Cuerpo de Cristo, la alegría de la fe y el entusiasmo para la misión. Recordemos que recibir bien a la gente en nuestras comunidades, atender al que necesita una mano, enseñar las cosas de Dios y ser solidarios ante toda miseria humana, definen el estilo pastoral y misionero que Jesús hoy nos deja en el Pan de Vida. Amén.

                                                                                              +Mario Aurelio Poli



miércoles, 22 de mayo de 2013

Celebración de Corpus Christi 2013


PAN PARA LA MISIÓN
AÑO DE LA FE
"Creemos que, como el Pan y el Vino consagrados por el Señor en la Última Cena se convirtieron en su Cuerpo y en su Sangre, que en seguida iban a ser ofrecidos por nosotros en la Cruz, así también el Pan y el Vino consagrados por el sacerdote se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, sentado gloriosamente en los cielos, y creemos que la presencia misteriosa del Señor, bajo la apariencia de aquellas cosas, que continúan apareciendo a nuestros sentidos de la misma manera que antes, es verdadera, real y sustancial." Paulo VI, Credo del Pueblo de Dios 24.
1. Programa.
 El sábado 1º de junio se celebrará en la Arquidiócesis de Buenos Aires la solemnidad de Corpus Christi. Los horarios programados son los siguientes:
 9 a 11 hs.        Salida de las distintas marchas juveniles hacia la Plaza de Mayo.
14.00 hs.         Se congregan en la Curia los presbíteros, diáconos y seminaristas.
15.00 hs.         Procesión de ingreso de los presbíteros, diáconos y seminaristas.
15.15 hs.         Arribo de las columnas juveniles.
15.30 hs.         (puntualmente) Santa Misa.              
Procesión con el Santísimo Sacramento.
                        Bendición con el Santísimo Sacramento.
Renovación anual de la consagración a la Virgen de Luján de la Ciudad y Arquidiócesis de Buenos Aires.
Himno Nacional.
 2. Participación de todos los fieles.
         Se recuerda a los Sres. Párrocos, Rectores de Iglesias, Capellanes, Superiores/as de Casas Religiosas, Rectores de Colegios Católicos, Dirigentes de Asociaciones y Movimientos Laicales, queese día y hasta las 19 está prohibida en la Arquidiócesis de Buenos Aires toda actividad religiosa, deportiva, de grupos; las celebraciones litúrgicas (misas, bautismos y matrimonios) tanto en parroquias como en los colegios, capillas y sedes de instituciones, de forma que todos puedan participar de este acto arquidiocesano, el único que reúne a todo el Pueblo de Dios en nuestra Ciudad.
            Para facilitar la participación de la feligresía, se ruega que tanto en las parroquias como en los colegios y demás instituciones, se alquilen micros o se organicen los viajes hacia la catedral.
3. Colegios Católicos.
A las escuelas católicas se las invita a participar con los alumnos que serán presididos por sus abanderados, estos tomarán lugar frente a la Catedral (derecha del altar).
 4. Preparación.
 Es necesario para lograr una mayor y fructuosa participación en este acto que en cada comunidad, con la debida anticipación, se invite motivando con una catequesis previa y que tanto los pastores como los dirigentes laicos se comprometan participar junto con su comunidad.
            Oportunamente se les hará llegar afiches para colocar en lugares visibles y un subsidio para prepararnos en comunidad.
 5.  XXV° Marcha Juvenil de Corpus Christi.
 Los jóvenes de la Arquidiócesis, y quienes quieran acompañarlos, abrirán la celebración del Corpus Christi con las peregrinaciones que se realizan por las calles de Buenos Aires llevando las imágenes de Jesús y de María.
            Estas marchas tienen un fuerte sentido misionero ya que durante las mismas se da testimonio de la alegría de pertenecer a Cristo y a la Iglesia, se entregarán estampas y se recogerán las intenciones de nuestros vecinos para presentar al Señor junto con la ofrenda del pan y el vino en el Sacrificio de la Misa. Las mismas partirán desde:
  • Vicaría Centro del Santuario San Antonio de Padua: 10.00 hs.
  • Vicaría Devoto de la Pquia. San Bernardo: 10.30 hs.
  • Vicaría Belgrano  de la Pquia. Sagrada Eucaristía: 10.30 hs.
  • Vicaría Flores de la Basílica San José de Flores: 9.15 hs.
 Desde Plaza Once, las cuatro columnas juntas, toman por Av. Rivadavia hasta el Congreso, a partir de allí Av. de Mayo hasta la Catedral de Buenos Aires.
Las parroquias, colegios o movimientos que se encuentran ubicados en el trayecto de las marchas pueden armar en la calle altares con la imagen del santo patrono en los que se tomará gracia. De ser posible que en el lugar un sacerdote o seminarista con agua bendita pueda bendecir a la gente que se acerca. Sería conveniente miembros de la comunidad recojan intenciones a lo largo de la mañana para ser llevadas en la marcha a la Misa.