viernes, 8 de abril de 2016

Amoris Laetitia - PAPA FRANCISCO

Exhortación Apostólica "Amoris Laetitia"


Compartimos el texto de la Exhortación Apostólica postsinodal "Amoris Laetitia. Sobre el amor en la Familia", presentado en el día de hoy en el Vaticano.


Síntesis
“Amoris laetitia” (AL – “La alegría del amor”), la Exhortación apostólica post-sinodal “sobre el amor en la familia”, con fecha no casual del 19 de marzo, Solemnidad de San José, recoge los resultados de dos Sínodos sobre la familia convocados por Papa Francisco en el 2014 y en el 2015, cuyas Relaciones conclusivas son largamente citadas, junto a los documentos y enseñanzas de sus Predecesores y a las numerosas catequesis sobre la familia del mismo Papa Francisco. Todavía, como ya ha sucedido en otros documentos magisteriales, el Papa hace uso también de las contribuciones de diversas Conferencias episcopales del mundo (Kenia, Australia, Argentina…) y de citaciones de personalidades significativas como Martin Luther King o Eric Fromm. Es particular una citación de la película “La fiesta de Babette”, que el Papa recuerda para explicar el concepto de gratuidad.

Premisa
La Exhortación apostólica impresiona por su amplitud y articulación. Esta se subdivide en nueva capítulos y más de 300 párrafos. Se abre con siete párrafos introductivos que ponen en plena luz la conciencia de la complejidad del tema y la profundización que requiere. Se afirma que las intervenciones de los Padres en el Sínodo han compuesto un “precioso poliedro” (AL 4) que debe ser preservado. En este sentido, el Papa escribe que “no todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones del magisterio”. Por lo tanto para algunas cuestiones “en cada país o región se deben buscar soluciones más inculturadas, atentas a la tradiciones y a los desafíos locales. De hecho, “las culturas son muy diversas entre sí y todo principio general (…) tiene necesidad de ser inculturado, si quiere ser observado y aplicado”” (AL 3). Este principio de inculturación resulta verdaderamente importante incluso en el modo de plantear y comprender los problemas que, más allá de las cuestiones dogmáticas bien definidas del Magisterio de la Iglesia, no puede ser “globalizado”.
Pero sobre todo el Papa afirma inmediatamente y con claridad que es necesario salir de la estéril contraposición entre la ansiedad de cambio y la aplicación pura y simple de normas abstractas. Escribe: “los debates que se dan en los medios de comunicación, en las publicaciones y aún entre ministros de la Iglesia, van desde un deseo desenfrenado de cambiar todo sin suficiente reflexión o fundamentación, hasta la actitud de pretender resolver todo aplicando normativas generales o extrayendo conclusiones excesivas de algunas reflexiones teológicas” (AL 2)

Capítulo primero: “A la luz de la Palabra”
Puestas estas premisas, el Papa articula su reflexión a partir de la Sagrada Escritura en el primer capítulo, que se desarrolla como una meditación sobre el Salmo 128, característico de la liturgia nupcial tanto judía como cristiana. La Biblia “está poblada de familias, de generaciones, de historias de amor y de crisis familiares” (AL 8) y a partir de este dato se puede meditar cómo la familia no es un ideal abstracto sino un “trabajo ‘artesanal’” (AL 16) que se expresa con ternura (AL 28) pero que se ha confrontado también con el pecado desde el inicio, cuando la relación de amor se transforma en dominio (cfr. AL 19). Entonces la Palabra de Dios “no se muestra como un secuencia de tesis abstractas, sino como una compañera de viaje también para las familias que están en crisis o en medio de algún dolor, y les muestra la meta del camino” (AL 22).

Capítulo segundo: “La realidad y los desafíos de la familia”
A partir del terreno bíblico en el segundo capítulo el Papa considera la situación actual de las familias, poniendo “los pies sobre la tierra” (AL 6), recurriendo ampliamente a las Relaciones conclusivas de los dos Sínodos y afrontando numerosos desafíos, desde el fenómeno migratorio a las negociaciones ideológicas de la diferencia de sexos (“ideología del gender”); desde la cultura de lo provisorio a la mentalidad antinatalista y al impacto de la biotecnología en el campo de la procreación; de la falta de casa y de trabajo a la pornografía y el abuso de menores; de la atención a las personas con discapacidad, al respeto de los ancianos; de la desconstrucción jurídica de la familia, a la violencia contra las mujeres. El Papa insiste sobre lo concreto, que es una propiedad fundamental de la Exhortación. Y son las cosas concretas y el realismo que ponen una substancial diferencia entre teoría de interpretación de la realidad e “ideologías”.
Citando la Familiares consortio Francisco afirma que “es sano prestar atención a la realidad concreta, porque “las exigencias y llamadas del Espíritu resuenan también en los acontecimientos mismos de la historia”, a través de los cuales “la Iglesia puede ser guiada a una comprensión más profunda del inagotable misterio del matrimonio y de la familia”. (AL 31) Por lo tanto, sin escuchar la realidad no es posible comprender las exigencias del presente ni los llamados del Espíritu. El Papa nota que el individualismo exagerado hace difícil hoy la entrega a otra persona de manera generosa (Cfr. AL 33). Esta es una interesante fotografía de la situación: “se teme la soledad, se desea un espacio de protección y de fidelidad, pero al mismo tiempo crece el temor de ser atrapado por una relación que pueda postergar el logro de las aspiraciones personales” (AL 34).
La humildad del realismo ayuda a no presentar “un ideal teológico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificialmente construido, lejano de la situación concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales” (AL 36). El idealismo aleja de considerar al matrimonio tal cual es, esto es “un camino dinámico de crecimiento y realización”. Por esto no es necesario tampoco creer que las familias se sostienen “solamente insistiendo sobre cuestiones doctrinales, bioéticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia” (AL 37). Invitando a una cierta “autocrítica” de una presentación no adecuada de la realidad matrimonial y familiar, el Papa insiste que es necesario dar espacio a la formación de la conciencia de los fieles: “Estamos llamado a formar las conciencias no a pretender sustituirlas” (AL 37). Jesús proponía un ideal exigente pero “no perdía jamás la cercana compasión con las personas más frágiles como la samaritana o la mujer adúltera” (AL 38).

Capítulo tercero: “La mirada puesta en Jesús: la vocación de la familia”
El tercer capítulo está dedicado a algunos elementos esenciales de la enseñanza de la Iglesia a cerca del matrimonio y la familia. La presencia de este capítulo es importante porque ilustra de manera sintética en 30 párrafos la vocación de la familia según el Evangelio, así como fue entendida por la Iglesia en el tiempo, sobre todo sobre el tema de la indisolubilidad, de la sacramentalidad del matrimonio, de la transmisión de la vida y de la educación de los hijos. Son ampliamente citadas la Gaudium et spes del Vaticano II, la Humanae vitae de Pablo VI, la Familiares consortio de Juan Pablo II.
La mirada es amplia e incluye también las “situaciones imperfectas”. Leemos de hecho: “’El discernimiento de la presencia de las ‘semina Verbi’’ en otras culturas (cfr Ad gentes, 11) puede ser aplicado también a la realidad matrimonial y familiar. Fuera del verdadero matrimonio natural también hay elementos positivos presentes en las formas matrimoniales de otras tradiciones religiosas’, aunque tampoco falten las sombras” (AL 77). La reflexión incluye también a las “familias heridas” frente a las cuales el Papa afirma – citando la Relatio finalis del Sínodo 2015- “siempre es necesario recordar un principio general: “Sepan los pastores que, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones” (Familiares consortio, 84). El grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, y puede haber factores que limitan la capacidad de decisión. Por lo tanto, al mismo tiempo que la doctrina debe expresarse con claridad, hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición” (AL 79).

Capítulo cuatro: “El amor en el matrimonio”
El cuarto capítulo trata del amor en el matrimonio, y lo ilustra a partir del “himno al amor” de san Pablo en 1 Cor 13,4-7. El capítulo es una verdadera y propia exégesis atenta, puntual, inspirada y poética del texto paulino. Podríamos decir que se trata de una colección de fragmentos de un discurso amoroso que está atento a describir el amor humano en términos absolutamente concretos. Uno se queda impresionado por la capacidad de introspección psicológica que sella esta exégesis. La profundización psicológica entra en el mundo de las emociones de los conyugues –positivas y negativas- y en la dimensión erótica del amor. Se trata de una contribución extremamente rica y preciosa para la vida cristiana de los conyugues, que no tiene hasta ahora parangón en precedentes documentos papales.
A su modo este capítulo constituye un tratado dentro del desarrollo más amplio, plenamente consciente de la cotidianidad del amor que es enemiga de todo idealismo: “no hay que arrojar sobre dos personas limitadas –escribe el Pontífice- el tremendo peso de tener que reproducir de manera perfecta la unión que existe entre Cristo y su Iglesia, porque el matrimonio como signo implica “un proceso dinámico, que avanza gradualmente con la progresiva integración de los dones de Dios”” (AL 122). Pero por otra parte el Papa insiste de manera fuerte y decidida sobre el hecho de que “en la naturaleza misma del amor conyugal está la apertura a lo definitivo” (AL 123), propiamente al interior de esa “combinación de alegrías y de fatigas, de tensiones y de reposo, de sufrimientos y de liberación, de satisfacciones y de búsquedas, de fastidios y de placeres” (AL 126) es, precisamente, el matrimonio.
El capítulo se concluye con una reflexión muy importante sobre la “transformación del amor” porque “la prolongación de la vida hace que se produzca algo que no era común en otros tiempos: la relación íntima y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis décadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez” (AL 163). El aspecto físico cambia y la atracción amorosa no disminuye pero cambia: el deseo sexual con el tiempo se puede transformar en deseo de intimidad y “complicidad”. “No podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, sí podemos tener un proyecto común estable, comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad” (AL 163).

Capitulo quinto: “El amor que se vuelve fecundo”
El capítulo quinto esta todo concentrado sobre la fecundidad y la generatividad del amor. Se habla de manera espiritual y psicológicamente profunda del recibir una vida nueva, de la espera propia del embarazo, del amor de madre y de padre. Pero también de la fecundidad ampliada, de la adopción, de la aceptación de la contribución de las familias para promover la “cultura del encuentro”, de la vida de la familia en sentido amplio, con la presencia de los tíos, primos, parientes de parientes, amigos. Amoris laetitia no toma en consideración la familia “mononuclear”, porque es bien consciente de la familia como amplia red de relaciones. La misma mística del sacramento del matrimonio tiene un profundo carácter social (cfr. AL 186). Y al interno de esta dimensión el Papa subraya en particular tanto el rol específico de la relación entre jóvenes y ancianos, como la relación entre hermanos y hermanas como práctica de crecimiento en relación con los otros.

Capítulo sexto: “Algunas perspectivas pastorales”
En el sexto capítulo el Papa afronta algunas vías pastorales que orientan para construir familias sólidas y fecundas según el plan de Dios. En esta parte la Exhortación hace un largo recurso a las Relaciones conclusivas de los dos Sínodos y a las catequesis del Papa Francisco y de Juan Pablo II. Se confirma que las familias son sujeto y no solamente objeto de evangelización. El Papa señala que “a los ministros ordenados les suele faltar formación adecuada para tratar los complejos problemas actuales de las familias” (AL 202). Si por una parte es necesario mejorar la formación psico-afectiva de los seminaristas e involucrar más a las familias en la formación al ministerio (cfr. AL 203), por otra “puede ser útil (…) también la experiencia de la larga tradición oriental de los sacerdotes casados” (cfr. AL 239).
Después el Papa afronta el tema de guiar a los novios en el camino de la preparación al matrimonio, de acompañar a los esposos en los primeros años de vida matrimonial (incluido el tema de la paternidad responsable), pero también en algunas situaciones complejas y en particular en las crisis, sabiendo que “cada crisis esconde una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el oído del corazón” (AL 232). Se analizan algunas causas de crisis, entre las cuales una maduración afectiva retrasada (cfr. AL 239).
Entre otras cosas se habla también del acompañamiento de las personas abandonadas, separadas y divorciadas y se subraya la importancia de la reciente reforma de los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad matrimonial. Se pone de relieve el sufrimiento de los hijos en las situaciones de conflicto y se concluye: “El divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del número de divorcios. Por eso, sin duda, nuestra tarea pastoral más importante con respecto a las familias, es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, de manera que podamos prevenir el avance de este drama de nuestra época” (AL 246).
Se tocan después las situaciones de matrimonios mixtos y de aquellos con disparidad de culto, y las situaciones de las familias que tienen en su interior personas con tendencia homosexual, confirmando el respeto en relación a ellos y el rechazo de toda injusta discriminación y de toda forma de agresión o violencia. Pastoralmente preciosa es la parte final del capítulo; “Cuando la muerte planta su aguijón”, sobre el tema de la perdida de las personas queridas y la viudez.

Capítulo séptimo: “Reforzar la educación de los hijos”
El séptimo capítulo esta todo dedicado a la educación de los hijos: su formación ética, el valor de la sanción como estímulo, el paciente realismo, la educación sexual, la transmisión de la fe, y más en general, la vida familiar como contexto educativo. Es interesante la sabiduría práctica que transparenta en cada párrafo y sobre todo la atención a la gradualidad y a los pequeños pasos “que puedan ser comprendidos, aceptados y valorados” (AL 271).
Hay un párrafo particularmente significativo y pedagógicamente fundamental en el cual Francisco afirma claramente que “la obsesión no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podría llegar a pasar un hijo (…) Si un padre está obsesionado por saber dónde está su hijo y por controlar todos sus movimientos, sólo buscará dominar su espacio. De ese modo no lo educará, no lo fortalecerá, no lo preparará para enfrentar los desafíos. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduración de su libertad, de capacitación, de crecimiento integral, de cultivo de la auténtica autonomía” (AL 261).
Notable es la sección dedicada a la educación sexual titulada muy expresivamente: “Si a la educación sexual”. Se sostiene su necesidad y se nos pregunta “si nuestras instituciones educativas han asumido este desafío (…) en una época en que se tiende a banalizar y a empobrecer la sexualidad”. Ella debe realizarse “en el cuadro de una educación al amor, a la recíproca donación” (AL 280). Se pone en guardia de la expresión “sexo seguro”, porque transmite “una actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse. Así se promueve la agresividad narcisista en lugar de la acogida” (AL 283).

Capítulo octavo: “Acompañar, discernir e integrar la fragilidad”
El capítulo octavo constituye una invitación a la misericordia y al discernimiento pastoral frente a situaciones que no responden plenamente a aquello que el Señor propone. El Papa que escribe usa tres verbos muy importantes: “acompañar, discernir e integrar” que son fundamentales para afrontar situaciones de fragilidad, complejas o irregulares. Entonces el Papa presenta la necesaria gradualidad en la pastoral, la importancia del discernimiento, las normas y circunstancias atenuantes en el discernimiento pastoral y en fin, aquella que él define la “lógica de la misericordia pastoral”.
El capítulo octavo es muy delicado. Para leerlo se debe recordar que “a menudo, la tarea de la Iglesia asemeja a la de un hospital de campaña” (AL 291). Aquí el Pontífice asume lo que ha sido fruto de las reflexiones del Sínodo sobre temáticas controvertidas. Se confirma qué es el matrimonio cristiano y se agrega que “otras formas de unión contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de modo parcial y análogo”. La Iglesia por lo tanto “no deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que no corresponden todavía o ya no corresponden más a su enseñanza sobre el matrimonio” (AL 292).
En relación al “discernimiento” acerca de las situaciones “irregulares” el Papa observa que “hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y es necesario estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición” (AL 296). Y continúa: “Se trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia “inmerecida, incondicional y gratuita”” (AL 297). Todavía: “Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral” (AL 298).
En esta línea, acogiendo las observaciones de muchos Padres sinodales, el Papa afirma que “los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo”. “Su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales (…) Ellos no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia (…) Esta integración es también necesaria para el cuidado y la educación cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los más importantes” (AL 299).
Más en general el Papa hace una afirmación extremamente importante para comprender la orientación y el sentido de la Exhortación: “Si se tiene en cuenta la innumerable diversidad de situaciones concretas (…) puede comprenderse que no debería esperarse del Sínodo o de esta Exhortación una nueva normativa general de tipo canónica, aplicable a todos los casos. Sólo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares, que debería reconocer que, puesto que “el grado de responsabilidad no es igual en todos los casos”, las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas” (AL 300). El Papa desarrolla de modo profundo exigencias y características del camino de acompañamiento y discernimiento en diálogo profundo entre fieles y pastores. A este fin llama a la reflexión de la Iglesia “sobre los condicionamientos y circunstancias atenuantes” en lo que reguarda a la imputabilidad y la responsabilidad de las acciones y, apoyándose en Santo Tomas de Aquino, se detiene sobre la relación entre “las normas y el discernimiento” afirmando: “Es verdad que las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulación no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares. Al mismo tiempo, hay que decir que, precisamente por esa razón, aquello que forma parte de un discernimiento práctico ante una situación particular no puede ser elevado a la categoría de una norma” (AL 304).
En la última sección del capítulo: “la lógica de la misericordia pastoral”, Papa Francisco, para evitar equívocos, reafirma con fuerza: “Comprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal más pleno ni proponer menos que lo que Jesús ofrece al ser humano. Hoy, más importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y así prevenir las rupturas” (AL 307). Pero el sentido general del capítulo y del espíritu que el Papa quiere imprimir a la pastoral de la Iglesia está bien resumido en las palabras finales: “Invito a los fieles que están viviendo situaciones complejas, a que se acerquen con confianza a conversar con sus pastores o con laicos que viven entregados al Señor. No siempre encontrarán en ellos una confirmación de sus propias ideas o deseos, pero seguramente recibirán una luz que les permita comprender mejor lo que les sucede y podrán descubrir un camino de maduración personal. E invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el corazón del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia” (AL 312). Sobre la “lógica de la misericordia pastoral” Papa Francisco afirma con fuerza:“A veces nos cuesta mucho dar lugar en la pastoral al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio” (AL 311).

Capítulo noveno: “Espiritualidad conyugal y familiar”
El noveno capítulo está dedicado a la espiritualidad conyugal y familiar, “hecha de miles de gestos reales y concretos” (AL 315). Con claridad se dice que “quienes tienen hondos deseos espirituales no deben sentir que la familia los aleja del crecimiento en la vida del Espíritu, sino que es un camino que el Señor utiliza para llevarles a las cumbres de la unión mística” (AL 316). Todo, “los momentos de gozo, el descanso o la fiesta, y aun la sexualidad, se experimentan como una participación en la vida plena de su Resurrección” (AL 317). Se habla entonces de la oración a la luz de la Pascua, de la espiritualidad del amor exclusivo y libre en el desafío y el anhelo de envejecer y gastarse juntos, reflejando la fidelidad de Dios (cfr. AL 319). Y, en fin, de la espiritualidad “del cuidado, de la consolación y el estímulo”. “Toda la vida de la familia es un “pastoreo” misericordioso. Cada uno, con cuidado, pinta y escribe en la vida del otro” (AL 322), escribe el Papa. Es una honda “experiencia espiritual contemplar a cada ser querido con los ojos de Dios y reconocer a Cristo en él” (AL 323).
En el párrafo conclusivo el Papa afirma: “ninguna familia es una realidad perfecta y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduración de su capacidad de amar (...). Todos estamos llamados a mantener viva la tensión hacia un más allá de nosotros mismos y de nuestros límites, y cada familia debe vivir en ese estímulo constante. ¡Caminemos familias, sigamos caminando! (…) No desesperemos por nuestros límites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comunión que se nos ha prometido” (AL 325).
La Exhortación apostólica se concluye con una Oración a la Sagrada Familia (AL 325).

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Como es posible comprender con un rápido examen de sus contenidos, la Exhortación apostólica Amoris laetitia quiere confirmar con fuerza no el “ideal” de la familia, sino su realidad rica y compleja. Hay en sus páginas una mirada abierta, profundamente positiva, que se nutre no de abstracciones o proyecciones ideales, sino de una atención pastoral a la realidad. El documento es una lectura densa de sugerencias espirituales y de sabiduría práctica, útil a cada pareja humana o a personas que desean construir una familia. Se ve sobretodo que es fruto de una experiencia concreta con personas que saben por experiencia qué es la familia y el vivir juntos por muchos años. La Exhortación habla de hecho el lenguaje de la experiencia. 

Algunas preguntas y respuestas sobre Amoris Laetitia
Las siguientes preguntas y respuestas pueden contribuir a comprender algunos puntos importantes de Amoris laetitia, “La  alegría del amor: Sobre el amor en la familia”, la Exhortación escrita por el Papa Francisco después de los dos Sínodos de los Obispos dedicados a ese tema en octubre de 2014 y octubre de  2015. 
1.¿Cuáles son las novedades de la exhortación Amoris laetitia? 
Amoris Laetitia se basa en una larga historia de enseñanza de la Iglesia y en una experiencia muy intensa del Sínodo. Por lo tanto, se funda tanto en lo antiguo como en lo nuevo. La novedad, por encima de todo, es una actitud de acompañamiento. El Papa Francisco, al igual que sus predecesores, reconoce la complejidad de la vida familiar moderna. Pero acentúa mucho más la necesidad de que la Iglesia y sus ministros estén cerca de las personas sin importar la situación en qué se encuentren o lo alejados que se puedan sentir de la Iglesia: comprender, acompañar, integrar y tener los brazos abiertos especialmente para los que sufren (AL 312). Amoris Laetitia no es simplemente un texto teórico desconectado de los problemas reales de la gente. 
El título mismo sugiere la actitud del documento.  Recuerda constante y concretamente la belleza de la vida familiar, a pesar de todos los problemas que conlleva. Francisco escribe elocuentemente sobre cómo formar una familia significa ser parte del sueño de Dios, uniéndose a El en la construcción de un mundo "donde nadie se sienta solo." (AL 321) 
2. ¿Por qué es un documento tan largo? ¿La mayoría de los católicos pueda leerla con provecho? ¿O es sólo para expertos? 
 El Papa Francisco señala en la introducción que nadie debería precipitarse en la lectura de Amoris Laetitia y que las personas deben prestar atención a lo que más corresponde a sus necesidades específicas. 
Mientras que Amoris Laetitia es una lectura esencial para los obispos, los sacerdotes, o para cualquier persona relacionada con la pastoral familiar, es importante que todos los católicos se den cuenta del esfuerzo que la Iglesia está haciendo para estar cerca de ellos. Por ejemplo, a las parejas casadas les interesará especialmente el Capítulo IV sobre "El amor en el matrimonio", el Capítulo V, “Amor que se vuelve fecundo" y el Capítulo VII, "Fortalecer la educación de los hijos." 
 El Papa Francisco quiere ayudar a las parejas cristianas a perseverar con fidelidad y paciencia, y anima a todos a ser un signo de la misericordia allí donde la vida familiar carezca de paz y gozo (AL 5). 
 Los lectores podrán sorprenderse gratamente de lo concreta que es Amoris Laetitia.  El Papa Francisco, con un corazón de pastor, entra simple pero profundamente en las realidades cotidianas de la vida familiar. 

3. Buena parte de la controversia en torno al Sínodo se ha centrado en la posibilidad de que los divorciados que se han vuelto a casar civilmente puedan comulgar; pero Amoris Laetitia no se pronuncia definitivamente sobre esa cuestión. ¿Por qué?  

El Sínodo apuró que las discusiones sobre ganadores y perdedores no eran productivas. Lo que era productivo, en cambio, era dirigir una mirada profunda a la vida familiar, al matrimonio y al Pueblo de Dios que se esfuerza por vivir su vocación en tiempos difíciles y complejos.  El Capítulo VIII, "Acompañar, discernir e integrar la fragilidad", analiza en profundidad cómo las reglas generales no se aplican estrictamente a cada situación en particular. Y por eso es necesario tener en cuenta la complejidad de cada situación.  
El Papa reconoce que todos deben sentirse desafiados por el Capítulo VIII que, ciertamente, llama a los pastores y a los que trabajan en el apostolado de la familia a escuchar con sensibilidad a cualquier persona que se sienta herida y a ayudarla a experimentar el amor incondicional de Dios. 


4. Una palabra recurrente en este documento es "discernimiento." ¿Qué significa el discernimiento para el Papa Francisco? ¿Quiere decir sencillamente que cualquiera puede buscar un sacerdote compasivo para que le diga que todo está bien?  

El discernimiento es un esfuerzo constante para abrirse a la Palabra de Dios que ilumina la realidad concreta de la vida cotidiana. El discernimiento nos lleva a ser dóciles al Espíritu; anima a cada uno de nosotros a actuar con todo el amor posible en las situaciones concretas. 
El Papa Francisco pide a los pastores y a los fieles que disciernan cuidadosamente cada situación concreta. Todo sacerdote o agente de pastoral involucrado activamente en ayudar a las personas a crecer espiritualmente sabe que no hay recetas fáciles,  ni  “talla única ”, ni excepciones rápidas y simples.  
Al mismo tiempo, el discernimiento nunca puede separarse de las exigencias de verdad y caridad del Evangelio ni de las enseñanzas y de la tradición de la Iglesia.  Hace falta humildad y una búsqueda sincera de la voluntad de Dios. 

5. Hay muchos católicos divorciados que se han vuelto a casar civilmente y que se esfuerzan por hacer las cosas bien y educar a sus hijos en la Iglesia. ¿Qué les ofrece Amoris Laetitia? 
Amoris Laetitia les da la garantía de que la Iglesia y sus ministros se preocupan por ellos y por su situación concreta. Amoris Laetitia quiere que sepan y que sientan que son parte de la Iglesia. Que no están excomulgados. (AL 243) Aunque todavía no puedan participar plenamente en la vida sacramental de la Iglesia, se les anima a tomar parte activa en la vida de la comunidad. 
Un concepto clave de Amoris Laetitia es la integración. Los pastores tienen que hacer todo lo posible para ayudar a las personas en estas situaciones a involucrarse en la vida de la comunidad. 
Cualquier persona en una llamada situación "irregular" debería recibir una atención especial. "Ayudar a sanar las heridas de los padres y ayudarlos espiritualmente es un bien también para los hijos, quienes necesitan el rostro familiar de la Iglesia que los apoye en esta experiencia traumática." (AL 246) 


6. Si hubo un momento en que el Sínodo parecía ofrecer una nueva y amplia aceptación de los homosexuales en la Iglesia, Amoris Laetitia parece ofrecer muy poco. ¿Qué ha sucedido? 

La enseñanza de la Iglesia sigue siendo clara: el matrimonio es entre un hombre y una mujer, y las uniones homosexuales no se pueden equiparar al matrimonio cristiano.  (AL 251) 
Dicho esto, es importante que todos aprendamos a imitar el amor incondicional de Dios por cada persona. "La Iglesia hace suyo el comportamiento del Señor Jesús, que en un amor ilimitado se ofrece a todas las personas sin excepción." (AL 250) 
Amoris Laetitia centra la atención en el matrimonio y la familia, pero también se dirige a una infinidad de personas que no están casadas. Entre ellas, los padres y madres solos, las viudas y viudos, los hombres y mujeres solteros - todos los cuales tienen lazos familiares-. Todo el mundo es un hijo o una hija; todo el mundo tiene una historia familiar; todo el mundo tiene lazos de amor con sus parientes y todo el mundo tiene amigos en situaciones familiares difíciles y dolorosas. 

7. Amoris Laetitia es crítica cuando se refiere a algunas praxis anteriores (nn 36, 37, 38) que ponían el acento en cuestiones doctrinales y morales, y en la denuncia de un mundo decadente sin hablar, en cambio, de cuanto hay de positivo. ¿Es una crítica de los pontificados anteriores? 
Una rápida ojeada a las notas al pie de página muestra la profusión de citas de Juan Pablo II en Amoris Laetitia, en especial de la Familiaris consortio. El Papa Francisco también cita Deus Caritas est del Papa Benedicto XVI.  
Amoris Laetitia ofrece esperanza y esperanza en abundancia. No es una lista de reglas o de condenas sino un llamamiento a la aceptación y al acompañamiento, a la participación y a la integración. Incluso cuando las personas - por muchas razones diferentes - no han sido capaces de cumplir con las exigencias de la enseñanza de Cristo, la Iglesia y sus ministros quieren estar a su lado para ayudarlas en su camino. "El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con corazón sincero."(AL 296) 
8.- Una de las mayores preocupaciones de muchas parejas es espaciar los nacimientos; sin embargo, no parece ser un tema crucial en Amoris Laetitia. ¿Por qué? 
En realidad Amoris Laetitia se ocupa de este tema en varias secciones diferentes, por ejemplo en los nn. 42, 68, 82 y 222.  Se hace gran hincapié en el hecho de que los hijos son un don de Dios y una gran alegría para los padres, y se cita también la Humanae Vitae, reiterando que los cónyuges deben ser conscientes de sus obligaciones en relación con la paternidad responsable. (AL 68) 
En último término, la decisión sobre el espaciamiento de los nacimientos "presupone un diálogo consensual entre los esposos." (AL 222) 
En este sentido, Amoris Laetitia cita el Concilio Vaticano II subrayando la importancia de la formación de la conciencia, en la que se siente a solas con Dios. 
La exhortación impulsa también los métodos naturales de regulación de los nacimientos, ya que respetan el cuerpo y de hecho la "entera persona" de los cónyuges. 
 9. ¿Cuál es el mayor desafío de Amoris laetitia? 
El mayor reto es que se lea sin prisas y se ponga en práctica. Amoris Laetitia formula propuestas a la Iglesia y a sus pastores para que cambien su enfoque respecto a la familia: para acompañarla, para integrarla, para permanecer cerca de cualquier persona que haya sufrido los efectos del amor herido. 
Por encima de todo, Amoris Laetitia nos desafía a ser comprensivos frente a situaciones complejas y dolorosas. 
El Papa Francisco quiere que nos acerquemos a los frágiles con compasión, y no con juicios, para "entraren contacto con la existencia concreta de los otros y conozcamos la fuerza de la ternura.” (AL 308) .
Texto Completo 

jueves, 3 de marzo de 2016

Retiro Ignaciano junto al Padre Guillermo Ortiz SJ

Retiro Ignaciano para Operadores de Comunicación, Educación y Cultura
 
"Coraje y Libertad para una Comunicación Misericordiosa”

“En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad...”
(SAN JUAN XXIII, MV,4)
 
“Es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que ella viva y testimonie en primera persona la misericordia.
Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia para penetrar en el corazón de las personas y motivarlas a reencontrar el camino de vuelta al Padre.”
(FRANCISCO, MV, 12)
 
Queridos amigos: 
¿Cómo están?
 
Los invitamos al Retiro Ignaciano para Operadores de Comunicación, Educación y Cultura en la Iglesia de Regina Martyrum, por Sarandí 65, el sábado 12 de marzo, de 9 a 16.30 hs.
 
Este año nos congregamos en torno a la Misericordia, como hombres y las mujeres de la comunicación, herramientas imprescindibles para hacer realidad en el siglo XXI el evangelio de Jesús. Nuestro tema central será: "Coraje y Libertad para una Comunicación Misericordiosa”.
 
El día estará repartido entre la propuesta del tema de reflexión, momentos de oración personal, diálogos en comunidad, almuerzo fraterno y Eucaristía.
 
Este Retiro no tiene costo alguno.
Para el almuerzo contamos con la contribución de quienes puedan hacerlo.

Abrazo en Cristo, queridos hermanos.
Una alegría saber que pronto vamos a encontrarnos.
 
 

Padre Guillermo Ortiz SJ

responsable de la Oficina de Promoción América Latina y de Lengua Española de Radio Vaticana


Inscripción Previa y Contacto: virginiabonard@gmail.com / 11 5 934 1461

viernes, 19 de febrero de 2016

COMLAC 2016

En esta quinta edición del COMLAC se debatirá sobre el tema "Comunicación, Ciudadanía y Democracia".

Durante el acto de lanzamiento, representantes de SIGNIS-América Latina y el Caribe hicieron extensiva la invitación a comunicadores, periodistas, profesionales del audiovisual, profesores y todas las personas que trabajan en el ámbito de la comunicación en Paraguay y en la región.
El acto contó con la presencia del Coordinador Nacional de la Pastoral de la Comunicación de la Conferencia Episcopal de Paraguay, Monseñor Adalberto Martínez, los directivos de SIGNIS-ALC y de la ACCP, tanto como del Rector de la Universidad Católica, Padre Narciso Velázquez.
El COMLAC
El objetivo de este encuentro internacional es el de aportar a la reflexión y el compromiso de los comunicadores del continente para el fortalecimiento de la cultura democrática en los diversos países de América Latina y El Caribe, mediante una responsable y activa participación de la ciudadanía, de las autoridades y de las diversas entidades sociales, entre ellas los medios de comunicación.
El COMLAC nació en 2001 como una propuesta de la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, hoy SIGNIS-ALC, con el propósito de convertirse en un espacio de actualización para los comunicadores católicos del continente. Para reflexionar e intercambiar, junto a expertos e investigadores, visiones, investigaciones y desafíos de la comunicación en la sociedad actual.
El primer COMLAC tuvo lugar en Curitiba (Brasil), en enero de 2001; el segundo se realizó en Santo Domingo (República Dominicana, 2004); Loja, Ecuador (2007) fue la sede de la tercera edición y la cuarta se realizó en Porto Alegre (Brasil, 2010).
La quinta edición es organizada por SIGNIS-América Latina y el Caribe, conjuntamente con la Asociación de Comunicadores Católicos de Paraguay (ACCP) y cuenta con el apoyo del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM); SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación; el Centro Internacional de Estudios Superiores de Periodismo para América Latina (CIESPAL); WACC-AL, regional de la Asociación Mundial de Comunicación Cristiana; AVINA; Universidad Católica de Asunción; y la Conferencia Episcopal de Paraguay.
Los COMLAC se han caracterizado por ser encuentros de diálogo abierto y profundo entre profesionales, docentes, investigadores, estudiantes, instituciones, organizaciones sociales y agentes pastorales que laboran en el gran mundo de la comunicación.

jueves, 24 de diciembre de 2015

La NAVIDAD del PAPA FRANCISCO

M                                         Misionariedad y Pastoralidad
I                                           Idoneidad y Sagacidad
S                                          Espiritualidad y Humanidad
E                                          Ejemplaridad y Fidelidad
R                                         Racionalidad y Amabilidad
I                                           Inocuidad y Determinación
C                                         Caridad y Verdad
O                                         Honestidad y Madurez
R                                         Respeto y Humildad
D                                         Dadivosidad y Atención
I                                           Impavidez y Prontitud
A                                         Atendibilidad y Sobriedad

En su mensaje navideño y centrandose en el Año de la Misericordia, el Santo Padre FRANCISCO, ofreció una lista – explicada –  desde el análisis acróstico de la palabra “misericordia”, como guía y faro, invitando a profundizarlo, enriquecerlo y completarlo. A saber: “Misionariedad y pastoralidad”; “Idoneidad y sagacidad”; “Espiritualidad y humanidad”; “Ejemplaridad y fidelidad”; “Racionalidad y amabilidad”; “Inocuidad y determinación”; “Caridad y verdad”; “Honestidad y madurez”; “Respeto y humildad”; “Dadivosidad y atención”; “Impavidez y prontitud” y “Atendibilidad y sobriedad.

Hacia el final de su alocución el Pontífice afirmó que “la misericordia no es un sentimiento pasajero”, sino la síntesis de la Buena Noticia; es la opción de los que quieren tener los sentimientos del Corazón de Jesús,  de quien quiere seriamente seguir al Señor”.

El Santo Padre Francisco recordó que en Navidad, Dios se nos da completamente a sí mismo donando a su Hijo, el Único que es toda su alegría. Y el primer lugar del estupor – dijo – es el otro, en el que debemos reconocer a un hermano, porque desde el nacimiento de Jesús, “cada rostro lleva impresas las semblanzas del Hijo de Dios”. Y de modo especial cuando se trata del rostro del pobre, porque Dios entró en el mundo siendo pobre y permitió que fueran los pobres los primeros que se acercaron a Él.

Para celebrar de modo proficuo la Navidad, estamos llamados a detenernos en los “lugares” del estupor. ¿Y cuáles son estos lugares del estupor en la vida cotidiana? Son tres. El primer lugar es el otro, en el cual reconocer a un hermano, porque desde que se produjo el Nacimiento de Jesús, cada rostro lleva impresas las semblanzas del Hijo de Dios. Sobre todo cuando es el rostro del pobre, porque como pobre, Dios entró en el mundo y dejó, ante todo, que los pobres se acercaran a Él.

Otro lugar del estupor en el que, si miramos con fe, experimentamos precisamente el estupor es la historia: el segundo. Tantas veces creemos que la vemos por el lado justo, y en cambio corremos el riesgo de leerla al revés. Sucede, por ejemplo, cuando ella nos parece determinada por la economía de mercado, regulada por la finanza y las especulaciones, dominada por los poderosos de turno. En cambio, el Dios de la Navidad es un Dios que “desordena las cartas”. Le gusta hacerlo, ¡eh!  Como canta María en el Magníficat, es el Señor quien derriba a los poderosos de su trono y eleva a los humildes, colmando de bienes a los hambrientos y despidiendo a los ricos con las manos vacías (cfr. Lc 1,52-53). Este es el segundo estupor, el estupor de la historia.

Un tercer lugar del estupor es la Iglesia: mirarla con el estupor de la fe significa no limitarse a considerarla sólo como una institución religiosa, que es, sino sentirla como una Madre que, aun entre manchas  y arrugas – ¡tenemos tantas! – deja translucir los lineamientos de la Esposa amada y purificada por Cristo Señor. Una Iglesia que sabe reconocer los muchos signos de amor fiel que Dios le envía continuamente. Una Iglesia por la cual el Señor Jesús jamás será una posesión que hay que defender celosamente: los que hacen esto se equivocan, sino siempre Aquel que sale a su encuentro y que ella sabe esperar con confianza y alegría, dando voz a la esperanza del mundo. La Iglesia que llama al Señor: “¡Ven, Señor Jesús!”. La Iglesia madre que siempre tiene las puertas abiertas de par en par y los brazos abiertos para acoger a todos. Es más, la Iglesia madre que sale de sus propias puertas para buscar con sonrisa de madre a todos los alejados y llevarlos a la misericordia de Dios. ¡Este es el estupor de la Navidad!

En Navidad Dios se nos da totalmente a Sí mismo donando as su Hijo, el Único que es toda su alegría. Y sólo con el corazón de María, la humilde y pobre hija de Sion, que se convirtió en Madre del Hijo del Altísimo, es posible exultar y alegrarse por el gran don de Dios y por su imprevisible sorpresa.

Que Ella nos ayude a percibir el estupor, estos tres estupores: el otro, la historia y la Iglesia; así para el nacimiento de Jesús, el don de los dones, el regalo inmerecido que nos trae la salvación, nos hará sentir también a nosotros este gran estupor en el encuentro con Jesús. Pero no podemos tener este estupor, no podemos encontrar a Jesús, si no lo encontramos en los demás, en la historia y en la Iglesia.

miércoles, 14 de octubre de 2015

DESENCAJADOS en el ND TEATRO

...y fué en medio de un Big Bang de aplausos, donde muchos coincidimos en que esas casi dos horas y media de puzzle filosófico+rock para reencajar palabras al viento, podrían haberse elongado placenteramente in eternum, cuando el certero vuelo de un Mirage de papel, directo a mi humanidad a manera de souvenir, permitía llevarnos a casa, partículas del Universo Sztajnszrajber.

¿A dónde van las palabras que no se quedaron?, ¿Por dónde están las angustias que desde tus ojos saltaron por mí?, ¿Cuándo fué la última vez que te escapaste de lo cotidiano?, son de manera inquisitoria, parte de ese vaivén de dudas y certezas que Lucrecia y Darío, nos invitan a recorrer junto a la suma de todos los miedos.

"El arte del guerrero, es equilibrar el terror de ser hombre, con el prodigio de ser hombre", sentencia Carlos Castaneda en Viaje a Ixtlán. Estamos acostumbrados a oir hablar del miedo, como aquel sentimiento que nos paraliza, que no nos permite ser con naturalidad nosotros mismos;sentimiento por el cual preferimos quedarnos quietos y cobijados y no arriesgarnos nunca a salir a la vida.Sentimiento ligado a la cobardía, al "no te metas", a la falsa seguridad de "mas vale pájaro en mano...".El miedo puede sosegar demasiado, frenar proyectos, hacer desatender claras emociones;puede llegar a convertirse en nuestro peor enemigo.

Es menester entonces, para no paralizarnos, reubicarlo; tanto a el, como a otros pintorescos infiernos:el amor, el hastío de la rutina, el tiempo, dioses con fecha de vencimiento, que aunque parezca locura, muchos siguen consumiendo. Fedor Dostoievsky afirmaba que el hombre es un misterio. Es preciso develarlo, y si eso nos lleva toda la vida, o al menos casi tres horas Desencajados, nunca podrán decir, que hemos perdido el tiempo.

Juan Claudio Dahul


DESENCAJADOS

Música+Filosofìa

ND/Teatro-Paraguay 918-C.A.B.A  
Teléfono: 4328-2888

Textos: Darío Sztajnszrajber



Arreglos musicales y banda: Lucrecia Pinto(voz) junto a Chino Capici (guitarra), Juan Finger (bajo) y Lucas Wilders (percusión).
Puesta en escena y puesta de luces: Juan Bautista Carreras.
Idea y Producción general: Lucrecia Pinto y Darìo Sztajnszrajber
Asistente de Dirección y Producción General: Mariana Collante
Operación de Sonido: Diego Magrone

Próxima función:Viernes 6 de Noviembre 2015, 21:00 hs.

miércoles, 7 de octubre de 2015

LAS HUELLAS DE SAN JUAN PABLO II en la ARGENTINA



Padre Jorge Jacek Twarog
Rector de la Misión Católica Polaca en Argentina
Calle Juan Pablo II Nº 2360
1682-MARTIN CORONADO
Prov. de Buenos Aires
ARGENTINA
Telfax: (0054) 11-4842-0589
Cel: (011) 155-180-7702
              jurek@fibertel.com.ar   

martes, 29 de septiembre de 2015

LUJAN 2015



La RADIO “BRAZOS ABIERTOS” FM 100.5 MHz. www.radiobrazosabiertos.com.ar, la Radio del PAPA FRANCISCO en el Hospital Dr. Francisco Javier Muñiz de la Ciudad de Buenos Aires, bajo el lema "Con los Brazos Abiertos, rumbo a LUJAN 2015", realizará la transmisión en directo de la 41° Peregrinación de Jóvenes a Luján. La primera parte de la transmisión será de 11 a 13 hs. en las puertas de la Parroquia San Cayetano de Liniers, en Cuzco 150 (cerca de General Paz y Avenida Rivadavia). La segunda parte será desde las 21 horas del día sábado 3 de octubre hasta las 8.30 horas del día domingo 4 de octubre, donde se transmitirá la Misa Central a partir de las 7 horas.

Con el fin de poner la radio al servicio de los caminantes, sus familias y comunidades -quienes a través del medio crean una comunión y acompañamiento- logrando que todos de una u otra manera formen parte de esta manifestación de Fe como hay pocas en el año. Además tiene una aplicación para los celulares que se llama Listen2MyRadio y después de la instalación, buscarla con el nombre radiofmbrazosabiertos

Por estadísticas, esta peregrinación convoca año tras año a más de un millón de jóvenes que de manera ininterrumpida peregrinan desde horas tempranas, partiendo de Liniers al Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján, bajo el lema: “GRACIAS MADRE POR ESTAR SIEMPRE, AYUDANOS A CUIDAR NUESTRA PATRIA”. Más allá del llamado del Papa Francisco a rezar por la Paz en el Mundo, estuvo presente, en la oración de los peregrinos, un pedido por la paz en los barrios, en las familias y en los vínculos, que no es sólo una súplica "hacia lo Alto", sino también un compromiso de todos y cada uno de los argentinos de trabajar por la paz.

La conducción del programa estará a cargo del PADRE GUSTAVO SÁNCHEZ, director de la Radio “BRAZOS ABIERTOS” e invitados especiales. Tendremos movileros desde la PEREGRINACIÓN y Puestos Sanitarios como MARCELO CALDARINI, y un móvil ubicado en la PLAZA de la BASÍLICA a cargo de HORACIO FUERTES y ADRIAN DE ANGELIS.

Es parte de la producción contar con movileros diseminados a lo largo de la caminata que van recogiendo el testimonio de los peregrinos, de los participantes en los numerosos puestos de apoyo, de los coordinadores de la peregrinación, médicos, kinesiólogos, sacerdotes que bendicen y confiesan a los peregrinos, seminaristas, scout, e inclusive el personal de seguridad.

EL PAPA FRANCISCO, DEVOTO DE LA VIRGEN DE LUJAN

Estando en la Argentina, era un peregrino más de este gran acontecimiento de religiosidad popular. Se mezclaba entre los fieles, confesaba y celebraba la misa central. Año tras año, ejerció esta rutina.

Devoto profundo de la Virgen de Luján, con apenas 51 días de papado, Francisco la honró y la celebró con alegría ante más de 70 mil personas de todo el mundo. Fue el 8 de mayo de 2013, con motivo de la festividad de la Patrona de la Argentina, cuando una niña le acercó un ramo de flores blancas que él ofreció a la imagen de Nuestra Señora de Luján, y tras rezar un momento, pasó su mano por el manto de la Virgen para luego iniciar su audiencia.

Tan honrada y venerada por el Papa Francisco, la Virgen de Luján también recibió una especial atención durante el emotivo encuentro que mantuvo con los jóvenes argentinos en la Jornada Mundial de la Juventud, aquella en la que les pidió que “hagan lio”. Sonriendo, al bendecir la imagen, el Sumo Pontífice bregó para que “Ella con su mansedumbre, con su paz, nos indique el camino”.

Caminar a la Basílica de Luján supone andar en compañía del Pueblo de Dios. El peregrino tiene fe porque Ella, con su gran amor, siempre los recibe en su casa, y los orienta para, después, actuar en el camino de la vida.

Por más dura que sea la geografía en el trayecto hasta la Virgen, el peregrino no se aparta de su fe. Al contrario, la renueva con su agradecimiento o con su petición.

Un año más, y con la fe renovada, la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular quiere acompañar y servir a los fieles en su camino hacia la Virgen de Luján.

La devoción del Papa por la Virgen de Luján es igual a la de los peregrinos. Su mano sobre el manto celeste de la Patrona de los argentinos, es la mano de un pueblo que, con fe, camina pidiendo este año por la paz.

jueves, 20 de agosto de 2015

OTERO'S EN CINTA


Idea Original: Marisol Otero
Libros: Marisol Otero-Florencia Otero-Gimena Lima Jofre
Batería: Osvaldo Tabilo   Bajo:Andrés Dulcet
Arreglos y Dirección Musical:Gabi Goldman
Dirección actoral y Puesta en escena:Gimena Lima Jofre
Coreografías:Adriana Scaramella
Adaptaciones de canciones:Marisol Otero-Florencia Otero-Gimena Lima Jofre-Marcelo Kotliar
Vestuario:Maku Vintage
Peinados:Emilio Napoli
Calzados:Mary & Joe
Fotografía y Diseño Gráfico:
Fuentes2fernandez Fotografías 
Prensa:Tiff Prensa & Difusión
Puesta de Luces: Ricky Zabala
Producción General:Alma Producciones
Agradecemos a María Rosa Fugazot, Ricky Pashkus, Emanuel Otero, Susana Bahal, Germán Tripel, JuanMa Insaurralde y Gym Coliseum Villa Crespo

Otero's en cinta, ofrecerá su última función en el Teatro Picadero, Pasaje Santos Discepolo 1857 – CABA, T.E  5199-5793, el próximo martes 25 de Agosto, a las 21:00 hs.

Obra de teatro Otero's en cinta‏

Siempre es un nuevo desafío, algo así como una Sinfonía Coral o Epopeya según como se cuente, el estar dispuesta como mujer, a escuchar ese singular proceso de engendrar vida denominado embarazo desde el ámbito del Stand Up, mas aún cuando proviene de dos hermanas que para poder concitar el interés de un público heterogéneo entre hombres y mujeres, nos regalan una hora y media de un espectáculo brillantemente ensamblado.

Una infinita batería de gags, que a manera de dardos, dan en el blanco del Imaginario colectivo, por su indiscutible veracidad, motivo por el cual ese difícil arte de hacer reir se simplifica y amplifica a la vez, al generar atronadoras carcajadas, cuyas dueñas de ese gran histrionismo(por momentos ácido), Marisol y Florencia Otero, no se guardan nada; dan para que tengamos y repartamos.

Ese ensamble de las dos figuras centrales, termina de cerrarse con la presencia en escena de Gabi Goldman, Arreglador y Director Musical, Osvaldo Tabilo en Batería, y Andrés Dulcet en Bajo. Una muy bien resuelta escenografía acompañada por una proyección en pantalla, nos regalan una de las escenas mas disparatadas; la "huída en masa" de todo el entorno de las Otero hacia la Clínica, prestas para dar a luz. Una muy bien calificada Banda de Conspiradores contra la abulía, el desencanto y el stress, moneda corriente dentro del espectro social. Otero's en cinta, va mas allá de un momento de esparcimiento; extiende ese lazo que une a dos futuras madres con sus bebés, hacia un público que como destinatario final, recepta un mensaje de amor fraternal, donde la protección mutua cimentando esa relación, reinará muy por encima de las vicisitudes que pueda plantearles la vida.
María del Carmen Font

jueves, 6 de agosto de 2015

"A JUAN PABLO II" del Profesor SABOMIR

A Juan Pablo II

Vicario de Jesús Cristo, 
Prócer de la Humanidad, 
talento esclarecido 
y prodigio de bondad...

No en vano es Apóstol 
de la Vida en Paz 
entre los Pueblos del Mundo 
para el divino solaz...

Y la dicha de la gente 
que sabe lo que es Amar 
al Dios nuestro y al prójimo 
y plantarse en la Verdad...

Fue de Polonia eterna, 
baluarte de Cristiandad, 
al Trono de San Pedro 
con halo de Santidad...

Que el cielo generoso 
le abra de par en par, 
de la Gloria más eterna, 
el trascendente portal...

Y la Madre Czestochowska 
en abrazo inmortal, 
lo eleve ante el trono 
del Padre Celestial...

Y los hombres todos, todos, 
en un sólo gran clamor, 
ya honren emocionados 
su espléndida labor,

y movidos por la fuerza 
de tamaña dignidad, 
se abracen conciliando 
toda la Humanidad...
                          Sabomir

martes, 4 de agosto de 2015

MISIONEROS PARA LA PAZ

Con un marco imponente en cuanto a concurrencia de diferentes sectores sociales, étnicos y religiosos, se llevó a cabo el evento "Misioneros de la Paz", el viernes 24 de Julio ppdo., en el ámbito del Salón Azul del Honorable Senado de la Nación Argentina. El periodista Alejandro D'Alessandro, Presidente de CPESS (Centro de Planeamiento Estratégico para la Seguridad Social), Embajador para la Paz, Diplomado Internacional en Seguridad Social, y Director de la Revista y programa radial Acción de Paz, tuvo a cargo la conducción de tan significativo acto, donde al igual que otras personalidades, obtuvo tan merecido galardón.
 
El sentimiento imperante, fue la armoniosa convivencia, que sumada a la libertad, unión y respeto entre todas las etnias, nos dan la posibilidad a manera de motores, de alcanzar un diálogo profundo, fructífero, junto con la comprensión para con el otro, base esencial para el ideal funcionamiento de todo engranaje social. La paz como camino y meta a la vez, sigue siendo con el correr de los tiempos, un desafío permanente; una paz que no solo es ausencia de conflictos bélicos, sino la esencia que todo ser humano debe concebir en su corazón, para poder entregar lo mejor de sí, al prójimo."No contamina al hombre lo que por su boca ingiere, sino lo que de ella procede, ya que proviene de su corazón".

Entre todas las personas distinguidas por su valioso aporte en cuanto a esa confluencia verbal y labor con todos los sectores sociales, deseo poner el acento en dos de ellas, agradeciendo su amistad y calidez como profesionales. Adrián De Angelis, periodista y Director del Medio Periodístico Ecos del Mercosur, y el Dr. Eugenio Semino, Ombudsman de la Tercera Edad. La extensa saga de premiados, nos mostró a una notable nómina de mujeres y hombres de diferentes países del planeta, comprometidos en defender la dignidad del hombre, respetando su individualidad y personalidad.

Un encuentro que por su magnitud y significado, me ha servido para fortificar las raíces de mis profesiones y elevar aún mas el espíritu, en un mundo que por sus hechos que nos sacuden a diario por su beligerancia de toda índole, impone mas que nunca que a través de las buenas palabras llevadas a la acción, reconstruyamos a manera de pintura, ese tan añorado Paraíso perdido.


Juan Claudio Dahul-Periodista Ecos del Mercosur-Artista plástico.

AQUEL FRANCISCO

AQUEL FRANCISCO 
de Javier CÁMARA y Sebastián PFAFFEN

EDITORIAL RAÍZ DE DOS www.raizdedos.com.ar